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8.1. ¿Por qué la política fiscal es tan importante? ¿Qué inconvenientes puede provocar?


La política fiscal es el más importante de todos los instrumentos del Estado, pero un uso excesivo de ella, también puede provocar efectos negativos

¿Por qué la política fiscal es tan importante?

Mientras que la política comercial la controla la Unión Europea y la política monetaria está en manos del BCE, la política fiscal está en manos del Estado. La política fiscal se hace así imprescindible para conseguir la mayoría de objetivos que se marca el Estado. Es decir, la política fiscal es el principal instrumento que tiene el Estado.

La política fiscal la conforman los gastos públicos del Estado y los diferentes ingresos, en especial los impuestos. Con gastos e impuestos el Estado puede corregir 4 de los 6 fallos de mercado.

1. Los bienes públicos. Ya que el Estado invierte dinero para construir puentes, parques o el alumbrado de las calles entre otros.
2. Las externalidades. El Estado hace pagar impuestos para corregir muchas externalidades negativas, como el tabaco o la gasolina. También gasta mucho dinero para fomentar las positivas, como la educación o la investigación.
3. La desigualdad de la renta. Tal y como vimos, el Estado cobra más impuestos a los que más tiene para luego dar ayudas a los más desfavorecidos, de manera que puede conseguir una distribución más equitativa de la renta.
4. Los ciclos económicos. Como acabamos de ver en el último apartado, cuando el Estado quiere enfriar la economía cobrará más impuestos y retirará ayudas. Cuando hay una crisis, el Estado aumentará su gasto y bajará los impuestos para estimular el consumo y la producción. La política fiscal es por tanto clave para reducir los efectos de los ciclos. 


LA POLÍTICA FISCAL EXPANSIVA Y LOS CICLOS ECONÓMICOS: el problema del déficit público

La política fiscal es especialmente importante durante los ciclos económicos. Hemos visto como cuando hay una crisis, el Estado puede aumentar sus gastos públicos y disminuir los impuestos (política fiscal expansiva). Pero surge un problema, si el Estado ingresa menos por impuestos y gasta más dinero, aparece el déficit público.

DEFINICIÓN. El déficit público ocurre cuando un Estado gasta más dinero en un año que los ingresos que ha tenido.

Si una familia tiene unos gastos mayores que sus ingresos, tendrá que pedir prestado. El Estado hace lo mismo. Cuando el Estado pide prestado decimos que hay DEUDA PÚBLICA.

La deuda pública es el viejo truco (lo que mi madre llamaría el truco del almendruco). La opción más normal cuando tenemos un gastos público mayor que los ingresos es que el Estado pide prestado a particulares u otros países, comprometiéndose a devolver esta cantidad más unos intereses en un periodo determinado. Por supuesto esta medida presenta problemas.

PRIMER PROBLEMA. Uno de los problemas que presenta la deuda pública es la gran cantidad de intereses que se deben pagar por ella. Así, cuando se produce un déficit público por un gran aumento de los gastos y nos endeudamos, estamos provocando que en un futuro tengamos unos mayores gastos (al tener que pagar intereses) y que tengamos que seguir endeudándonos y así sucesivamente. Por ejemplo, este 2017 hemos tenido que devolver dinero por valor de 84.000 millones más intereses por valor de 32.000 millones. En total hemos devuelto 116.000 millones. Fíjate que como no nos llegaba para pagar ese dinero, hemos tenido que pedir prestado 35.000 millones (el déficit de este año), dinero que también tendremos que devolver en el futuro. Pedir prestado para poder pagar los préstamos es lo que se conoce como trampa de la deuda. Cuanto más debamos menos podremos gastar en cosas que aumenten nuetra calidad de vida, como pensiones, educación o sanidad.

Además, a medida que debemos más dinero, los que nos prestan se fían menos de nosotros, ya que piensan que hay riesgo de que no podamos devolver el dinero. A medida que los que prestan dinero piensan que hay más riesgo, aumentarán los intereses exigidos y tendremos que devolver aún más. Este mayor interés que nos piden es lo que se conoce como PRIMA DE RIESGO.

SEGUNDO PROBLEMA. Otro problema es el efecto expulsión de la deuda pública. El motivo es que entre todos tenemos unos ahorros determinados. Imagina que tenemos los ahorros en los bancos, entonces luego los bancos lo van a prestar a quien lo necesite, como por ejemplo las empresas para ampliar sus locales, o una familia para comprar una casa.

Pero si los bancos prestan el dinero al Estado no quedará dinero para prestar a las familias o las empresas y por tanto decimos que la deuda pública del Estado está expulsando a familias y empresas para realizar sus inversiones.  Esto ha ocurrido durante la crisis, para los bancos era muy rentable prestar el dinero al Estado, ya que recibía unos intereses muy altos en ese momento, debido a la elevada prima de riesgo que mencionamos antes. Como el dinero lo estaba recibiendo el Estado, los bancos ya no prestaban a familias ni empresas, con lo que muchos negocios cerraron, empeorando la situación.



Por estos motivos cuando el Estado tiene más gastos que ingresos (déficit público) y tiene que pedir prestado (deuda pública) tiene consecuencias muy negativas para la economía. Como ves, la deuda de España supone casi el 100% del PIB, es decir, España debe un billón de euros que tendrá que devolver y supondrá que podamos gastar menos en hospitales, educación etc.

Este es uno de los problemas cuando el país entra en crisis y el Estado lleva a cabo una política fiscal expansiva, que se endeuda y surgen otros problemas. Por eso hay un fuerte debate sobre si el Estado debe intervenir o no durante las crisis. Veamos el debate.

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