ACTIVIDAD 2 LECTURA. EL TRUEQUE EN LA ACTUALIDAD

by Javier Martínez Argudo

En primer lugar, lee la siguiente noticia.

En la siguiente noticia de 20 minutos nos explican como el trueque sigue muy vivo en el siglo XXI y creciendo los últimos años.

Intercambio de casas. La tecnología ha posibilitado el despegue de
muchas plataformas que cuestionan si el actual sistema de producción y consumo
está empezando a agotarse. Knok es una de ellas. Gracias a este portal, unas
6.000 familias de todo el mundo intercambian sus casas para ahorrarse hasta un
90% en el alojamiento durante sus vacaciones. Juanjo y Laura son dos viajeros
que, después de tener hijos, no quisieron renunciar a su pasión y crearon esta
red de intercambio de casa para familias viajeras. «El intercambio de casa
es fantástico, muy recomendable para familias, es una manera ideal para viajar
con niños, tener más espacio y tener juguetes y la casa preparada para unos
días en familia tranquilos», relata Laura Martínez. Por menos de cien
euros al año, puedes registrar tu casa y buscar la que más se ajusta a tus
necesidades en el destino deseado (hay más de 10.000 en la red, desde grandes
capitales hasta regiones con encanto). Además, incluye un seguro del hogar con
una cobertura de hasta 120.000 euros.


Billetes de tren y avión
Truecalia es otra nueva plataforma que ha formalizado
lo que muchos usuarios ya hacían a través de grupos organizados en Facebook. El
AVE es muy cómodo pero supone un gran desembolso si compras el billete de un
día para otro. Por eso, muchas personas que viajan cada fin de semana compran
sus billetes con la máxima antelación posible para así pagar los precios más
asequibles. Esto conduce de una forma «muy frecuente» a que muchos
pasajeros pidan intercambios de billetes «por imprevistos de última
hora», explica el CEO de esta web, Francisco Fernández. «Intercambian
por ejemplo un billete para la mañana por otro para la tarde», dice. El
portal cuenta con 150.000 usuarios y registra una media de 300 transacciones
diarias, sobre todo de billetes de tren, si bien no son solo intercambios sino
también compraventas. Fernández recalca que también se encuentran billetes de
avión, una opción «muy nueva y casi desconocida, porque aunque sean
nominativos el coste de cambiarlos de nombre compensa al pago del importe
total». Esta web verifica los datos de contacto y pago de los usuarios, lo
cual garantiza unas transacciones económicas, en el caso de las compraventas,
seguras. Bancos del tiempo Según la web del Sistema de Intercambio en Comunidad
(CES, por sus siglas en inglés), en España hay registradas 256 comunidades de
intercambio, cifra que le sitúa en el primer puesto de su clasificación
mundial, por delante de EE UU con 155. Estas comunidades son en su mayoría
grupos de intercambio o bancos del tiempo. El Ayuntamiento de Madrid, como
muchos otros, tiene siete en marcha con 249 socios que realizaron 975
intercambios en 2017 (710 más que en 2016). «Los más frecuentes son
actividades de ocio, formación, arreglos y tareas de la casa y
acompañamiento», señalan fuentes municipales


Bookcrossing o intercambio de libros
El bookcrossing surgió hace unos 15 años
en EE UU y poco después llegó a España. Es una práctica que busca alargar la
vida de los libros y «convertir el mundo en una gran biblioteca»,
explica David Maiz, el becero —como se autodenominan los bookcrossers— que
gestiona la web y las redes sociales de la plataforma en España. Más conocido
en esta comunidad como Ghazghkull, asegura que en España, hay unas 150 personas
que intercambian libros de forma activa, aunque el número de lectores
registrados asciende a los 5.000. 


Préstamos de objetos entre vecinos Lendi nace hace un par de años a
través de un grupo de Whatsapp en el que vecinos del barrio de Gràcia de
Barcelona se prestaban objetos que necesitaban para un momento concreto. Hoy en
día, su web cuenta con unos mil usuarios —la mayoría de Barcelona, aunque
también de Reus, Girona y Massanassa (Valencia)— que han realizado otros tantos
préstamos y una app móvil que ya ha registrado 400 descargas. Javier Velasco es
el joven que hay detrás de esta plataforma: «Surgió para dar solución a un
problema personal. He vivido en muchas casas de muchas ciudades diferentes y
cada vez necesitaba cosas que no quería comprar ni acumular».  

Bancos del tiempo. Un Banco de Tiempo es una herramienta con la cual un grupo de personas puede crear una alternativa económica social. En un Banco de Tiempo se intercambian habilidades entre los miembros sin utilizar dinero, únicamente se contabilizan las horas de servicio prestado y recibido. Al apuntarse a los bancos de tiempo hay que indicar las habilidades que se van a ofrecer, siendo las opciones ilimitadas: clases de idiomas o de cocina, tareas del hogar, acompañar a personas mayores, hacer de canguro, pasear perros… Todo depende de lo que sepas hacer. Cada persona tiene una cuenta con un saldo de horas que crece cuando ofrece servicios y mengua cuando los recibe. Por ejemplo: dar un masaje de 1 hora puede cambiarse después por recibir una clase de inglés de 1 hora. En España hay más de 360 bancos del tiempo.


RESPONDE A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS:

1. ¿Por qué crees que el trueque está ganando peso en los últimos años?

2.  ¿Usarías el trueque para los ejemplos que explica el artículo? Explica tus motivos

3. Pon tres ejemplos en los que hayas usado el trueque.