La empresa Goma SA dispone de 20.000 € y se le plantean 2 posibilidades de inversión. En la inversión A el primer año se prevén únicamente pagos por 10.500 €, mientras que en el segundo año se estiman unos cobros de 38.100 € y unos pagos de 5.025 €. En la inversión B el primer año tendría cobros por 20.000 € y pagos por 11.495 €, y el segundo año los cobros serían de 25.000 € y los pagos por valor de 14.526,25 €. El tipo de interés de descuento es del 5 %.
a) Calcule el Valor Actual Neto (VAN) de cada una de las dos posibilidades de inversión que se le plantean a la empresa Goma SA (1 punto).
b) Si fuese su asesor, ¿le recomendaría alguna de las inversiones anteriores según el criterio dinámico de valoración de inversiones del VAN? ¿Por qué? (0,75 puntos).
c) Los 20.000 € con los que se financiaría la operación de inversión que finalmente llevase a cabo, corresponden a reservas que tiene la empresa, procedentes de beneficios de ejercicios anteriores retenidos. Clasifique este tipo de fuente de financiación atendiendo a los criterios de procedencia y de propiedad (o titularidad) e indique otra fuente de financiación con la misma procedencia (0,75 puntos).
Solución
a) Cálculo del VAN
El VAN consiste en actualizar todos los flujos netos de caja al momento actual. Es decir, tenemos que calcular cuánto valdrían todos los flujos netos de caja (FNC) en el momento 0. Para ello utilizamos el método de la actualización, que consiste en dividir cada FNC entre (1 + k)ⁿ, donde la n minúscula nos indica la cantidad de años que tenemos que actualizar.
VAN = −D₀ + FNC₁ / (1 + k) + FNC₂ / (1 + k)²
En primer lugar, calculamos los flujos netos de caja (FNC) de cada inversión, como los cobros menos los pagos. El desembolso inicial es de 20.000 € en las dos inversiones, que son los fondos de los que dispone la empresa.
Inversión A
FNC₁ = 0 − 10.500 = −10.500 €
FNC₂ = 38.100 − 5.025 = 33.075 €
VAN A = −20.000 + (−10.500) / (1 + 0,05) + 33.075 / (1 + 0,05)²
VAN A = −20.000 − 10.000 + 30.000 = 0 €
Inversión B
FNC₁ = 20.000 − 11.495 = 8.505 €
FNC₂ = 25.000 − 14.526,25 = 10.473,75 €
VAN B = −20.000 + 8.505 / (1 + 0,05) + 10.473,75 / (1 + 0,05)²
VAN B = −20.000 + 8.100 + 9.500 = −2.400 €
En la inversión A el VAN es igual a cero. Esto significa que el proyecto recupera exactamente el dinero desembolsado y además proporciona la rentabilidad mínima que exige la empresa (el 5 %), pero no genera ninguna ganancia adicional.
En la inversión B el VAN es menor que cero (−2.400 €). Esto significa que, una vez descontados los flujos al 5 %, el proyecto no llega a recuperar el desembolso inicial y su rentabilidad es inferior al 5 % exigido.
b) Recomendación según el criterio del VAN
El criterio del VAN nos dice que una inversión es realizable cuando su VAN es positivo (VAN > 0), porque recupera el desembolso inicial, da la rentabilidad exigida y además genera un beneficio. Si el VAN es igual a cero, la empresa es indiferente. Si el VAN es negativo, la inversión no es realizable, porque la empresa perdería valor.
Aplicándolo a nuestras dos inversiones:
- Inversión A: VAN = 0, por lo que la empresa es indiferente. No pierde ni gana: recupera lo invertido y obtiene justo el 5 % que exige, pero no crea valor.
- Inversión B: VAN = −2.400 € < 0, así que no es realizable.
Como asesor no recomendaría ninguna de las dos. La B hay que descartarla porque destruye valor (la empresa perdería 2.400 € en términos actuales). La A solo sería aceptable si existieran otras razones no económicas para llevarla a cabo, porque con los datos del VAN no aporta ningún beneficio. Por tanto, lo más razonable es no invertir en ninguna y buscar otras alternativas con VAN positivo para esos 20.000 €.
c) Clasificación de las reservas como fuente de financiación
Las fuentes de financiación se pueden clasificar según varios criterios. El enunciado pide dos.
- Según la procedencia, es decir, de dónde proviene el dinero. Las reservas son financiación interna(autofinanciación), porque se generan dentro de la propia empresa a partir de los beneficios que obtiene y que decide no repartir entre los socios.
- Según la propiedad o titularidad, es decir, a quién pertenece el dinero. Las reservas son financiación propia, porque forman parte del patrimonio neto y pertenecen a los socios. No son una deuda y la empresa no tiene que devolverlas a nadie.
Otra fuente de financiación con la misma procedencia (interna) son las amortizaciones. El dinero que la empresa recupera cada año a través de la amortización del inmovilizado, al no suponer una salida de caja, se queda en la empresa y puede reinvertirse. Se trata de autofinanciación de mantenimiento, mientras que las reservas son autofinanciación de enriquecimiento.