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4.2 ¿Qué son los activos financieros y qué tipos hay?


Oye Javi, tengo un dinerillo ahorrado y quiero invertirlo en algo. ¿Conoces algo que me dé una buena rentabilidad, que me permita recuperar el dinero cuando quiera y que tenga total seguridad de que no voy a perder nada?

Esta es una clásica situación ideal que todo el mundo busca. La mayoría de clientes que iban al banco te preguntaban esto mismo. Muchos amigos me plantean ahora la misma cuestión. Lo que están diciendo todas estas personas es que quieren invertir su dinero en un activo financiero, y que buscan liquidez, seguridad y rentabilidad. ¿Te suena todo a chino mandarín? No worries. Después de leer este apartado, vuelve a leer la introducción y te habrás convertido en chino parlante.

Normalmente cuando pensamos en medios de mantener riqueza siempre pensamos en dinero, ya sea en efectivo o en depósitos en el banco. Pero aparte del dinero, hay otros instrumentos en donde podemos invertir nuestros ahorros y obtener una rentabilidad.

¿Qué son los activos financieros?

Cuando una persona o una empresa necesitan financiación para poder llevar a cabo sus planes de inversión, puede emitir unos documentos en los que promete a aquellos que les presten dinero, que este será devuelto en un plazo determinado y con unos intereses. El que compra estos documentos está comprando un activo financiero, es decir, presta sus ahorros, con la promesa de que serán devueltos con unos intereses.

DEFINICIÓN. Un activo financiero es un contrato por el cual los ahorradores se comprometen a prestar una cantidad de dinero al vendedor de ese activo (cualquiera que necesite dinero) a cambio de recibir una cantidad mayor de dinero en el futuro.

Así, quien compra un activo financiero renuncia a sus ahorros presentes pero adquiere  un derecho de cobrar más dinero en el futuro. El vendedor del activo adquiere su dinero en el presente pero tiene la obligación de devolverlo con unos intereses en el futuro. De esta manera la riqueza de una persona ya no es sólo su dinero en el banco o sus propiedades (activos reales) sino que también todos estos derechos de cobro (activos financieros).

¿Son todos los activos financieros iguales?

Por supuesto que no, ya que los que venden estos activos van a querer devolver el dinero en condiciones diferentes.

Así los activos financieros se diferencian por liquidez, riesgo y rentabilidad.

Liquidez

Es la capacidad de un activo de convertirse en dinero en efectivo sin grandes costes. Es decir, hemos dicho que al comprar un activo renuncio a mis ahorros en el presente. La liquidez me muestra la velocidad a la que puedo recuperar esos ahorros. Por ejemplo, las acciones suelen tener elevada liquidez, ya que en caso de urgencia es relativamente fácil venderlas en la bolsa. Una vivienda no es un activo tan líquido, ya que lleva más tiempo encontrar un comprador y preparar todo el papeleo necesario para hacer la venta.

Obviamente, en igualdad de todo lo demás preferimos más liquidez, es decir, recuperar el dinero cuanto antes.

Seguridad vs riesgo

Cuando invierto hay un riesgo de conseguir menos dinero del esperado, e incluso perderlo. Cuanto menor es el riesgo, más seguro es invertir y, por tanto, menos rentabilidad voy a obtener. Comprar letras del tesoro al Estado (que veremos más adelante) es bastante seguro, ya que te prometen una rentabilidad fija, pero no suele ser muy alta. Un mayor riesgo suele ir asociado con mayor rentabilidad, pero también se puede perder parte del dinero. Las acciones por ejemplo varían de precio todos los días, por lo tanto, hay riesgo de perder parte del dinero invertido. Sin embargo, una buena inversión en acciones nos puede hacer ganar mucho más dinero.

De nuevo, a igualdad de todo lo demás, preferimos menos riesgo y más seguridad.

Rentabilidad

Es la cantidad (medida en %) que puedo ganar con el activo financiero. Por ejemplo, si invertimos 200 euros de nuestros ahorros y luego nos devuelven 220 estamos obteniendo un 10% de rentabilidad (para saber la rentabilidad dividimos beneficios entre inversión y multiplicamos por 100; ya que hemos ganado 20 euros y prestado 200, entonces 20/200 x100=10%).



Por supuesto, a igualdad de riesgo y de liquidez, preferiremos tener la mayor rentabilidad posible.

LA RELACIÓN ENTRE LIQUIDEZ, RIESGO Y RENTABILIDAD

Como norma general, cuánto más liquidez (más rapidez para recuperar mi dinero) y más seguridad (menos riesgo) voy a poder conseguir menos rentabilidad. Es lógico, todo el mundo quiere liquidez y seguridad, si le ofrezco a una persona que me compre un activo financiero que tenga más riesgo, o que sea poco líquido (no poder recuperar sus ahorros rápidamente) me van a exigir una mayor rentabilidad.

Si alguien te ofrece una inversión, con nada de riesgo, mucha liquidez y alta rentabilidad, desconfía.



Si quieres invertir tus ahorros pero recuperarlos rápidamente por si hay una emergencia, son preferibles la liquidez y seguridad antes que la rentabilidad. Pero la rentabilidad que se obtenga tampoco debe ser tan baja como para que no compense realizar la inversión. Encontrar el equilibrio entre los tres criterios dependerá del perfil y las necesidades de cada inversor.

¿Qué tipos de activos financieros existen?

Podemos hacer muchísimas clasificaciones diferentes para los distintos activos financieros. De entre todas las clasificaciones posibles vamos a diferenciar en valores de renta de fija y de renta variable.




Los productos de renta fija pagan una rentabilidad establecida de antemano y devuelven el dinero invertido en un plazo determinado. Es decir, la rentabilidad que nos ofrecen por prestar nuestro dinero es fija (un 1%, 2% o 5% por ejemplo). Por lo tanto, sabemos exactamente el dinero que vamos a ganar. Suelen ser bastante seguros salvo que la empresa o el Estado al que le prestamos dinero quiebre. Por ello, cuanto mayor sea el plazo de devolución, hay un pequeño riesgo mayor. Como normal general, a más plazo de devolución, mayor es la rentabilidad que nos pagan.

Podemos invertir comprando estos valores al Estado o a empresas:

1. Compras al Estado. Se los denomina popularmente deuda pública porque las principales emisiones las realizan los organismos públicos y, más concretamente, la Administración Central del Estado. La seguridad de pago suele ser muy alta y por ello la rentabilidad menor, aunque como dijimos, suele aumentar con el plazo de devolución.

Aquí abajo tienes la rentabilidad que pagan España, Aelmania, Gran Bretaña, Estados Unidos y Japón por su deuda. Como ves a mayor plazo, ofrecen una rentabilidad mayor.



2. Compras a empresas. Igualmente, las empresas también pueden ofrecer activos financieros de renta fija que los particulares podemos comprar, que normalmente se llaman bonos u obligaciones.  Sin embargo, el riesgo de impago puede ser mayor. En estos casos hay que estudiar muy bien a la empresa que se le está prestando dinero.

RECUERDA: Como norma general podemos decir que a mayor PLAZO que prestamos el dinero, mayor RENTABILIDAD.

Cuando hablamos de renta variable nos referimos a las acciones. Cuando una persona compra acciones, automáticamente se convierte en propietario de la empresa, por lo que tiene derecho a información y a voto y al reparto de beneficios de la empresa.
A diferencia de la renta fija, la renta variable no ofrece una rentabilidad preestablecida, y el plazo de recuperación de tus ahorros tampoco es conocido. Como hemos dicho, quien compra acciones se convierte en socio propietario de una empresa o negocio y, en consecuencia, no existe un plazo de devolución asociado al dinero que invierte.
Por tanto, un accionista tiene dos formas de obtener rentabilidad con su inversión:
Reparto de dividendos: Cuando le empresa decida repartir beneficios, que dependerá de la marcha de la empresa, estos irán para los accionistas.
Venta de las acciones: El precio de las acciones varía en la bolsa todos los días. Si una empresa va muy bien y se espera que tenga beneficios, mucha gente querrá comprar sus acciones para recibir dividendos. Como bien sabes por la ley de la oferta y la demanda, eso aumentará el precio de las acciones. Si compro las acciones a 100 euros y las vendo a 150 obviamente estoy ganando dinero.
Ya que tanto la marcha de la empresa como las variaciones en Bolsa son impredecibles, se dice que la renta variable es una inversión de riesgo. Por supuesto, como el RIESGO es mayor, la posibilidad de RENTABILIDAD también es mayor



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