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TERCER PRINCIPIO: EL ANÁLISIS MARGINAL. La clave es cuánto.


La clave es cuánto

Hasta ahora nos hemos centrado en decisiones con 2 opciones diferenciadas. ¿Estudio el examen o me voy con mi amigo? ¿Me compro una camiseta o un pantalón? ¿Estudio una carrera o trabajo? ¿Voy con Borja Mari o al cine?

Pero en nuestra vida muchas veces la decisión no es hacer algo o no hacerlo, es decir, no todo es blanco o negro. A veces la decisión es cuánto hacer.

Es decir, una vez que he decidido que voy a estudiar, no tengo que hacerlo 24 horas. El análisis marginal me ayuda a saber cuántas horas debo estudiar (esto te interesa eh). En este caso, lo que tenemos que mirar es el beneficio y el coste de repetir la acción. Esto es lo que llamamos el análisis marginal.

Por tanto, el análisis marginal analiza si la última decisión que tomamos es correcta o no ¿me compro una camiseta más? ¿Estudio una hora más? ¿hago otra carrera universitaria más? La respuesta es siempre la misma: Solo si el beneficio recibido es mayor que el coste de repetir la acción una vez más.

EL BENEFICIO MARGINAL me indica el beneficio que he obtenido por repetir la acción una vez más. EL COSTE MARGINAL es el coste de repetir la acción una vez más.



Un ejemplo: El dilema del dispositivo móvil

A Alberto se le ha roto el móvil y tiene que comprarse uno nuevo. Maneja dos opciones.

Móvil BQ Aquarius: Cuesta 150 euros y Alberto cree que tiene todo los básico para su día a día
Móvil Samsung: Cuesta 400 euros. La cámara es mejor y también el sistema operativo.

Alberto tiene ahorrados los 400 euros, le apetece comprarse el Samsung, pero no quiere quedarse sin ahorros. ¿Qué debe hacer?

Solución

Alberto debe analizar el beneficio marginal y coste marginal. Es decir, el coste de repetir la acción una vez más. En este caso repetir la acción no es comprarse 2 móviles, sino que es comprarse un móvil más caro (el Samsung el lugar del BQ)

Como ves el beneficio marginal es aquello que mejora el Samsung al BQ. El coste marginal del Samsung no son 400 euros (que es el coste total), será los 250 que hay de diferencia. Dicho de otra manera, pasar del BQ al Samsung tiene un coste de 250 €

Si para Alberto tener esa cámara y sistema operativo mejor vale 250 euros o más, debería comprar el Samsung. Si, por el contrario, vale menos de 250 euros, debería comprar el BQ


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