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6.3 VENTAJAS E INCONVENIENTES DEL SISTEMA DE PLANIFICACIÓN CENTRALIZADA

Acabamos de ver que en la economía planificada el Estado controla toda la producción del país para luego repartidla según las necesidades de los ciudadanos. De la misma manera el Estado da trabajo a todos los ciudadanos (serían empleados públicos) y así les asegura un salario digno.
Las ventajas son:
1. Existe una gran igualdad en la distribución de la renta. Puesto que todos los empleados son públicos, el Estado fija un salario parecido para todos ellos (por su puesto, trabajos importantes para la sociedad como médicos o ingenieros ganarán algo más de dinero). Sin embargo, es complicado que una persona pueda llegar a ganar mucho dinero. De hecho en este tipo de sociedades los individuos que buscan el enriquecimiento personal no están bien vistos.
2. Altos niveles de empleo. El Estado trata de asegurar un empleo a todos los individuos para asegurarle unos ingresos mínimos. En estas economías planificadas es más complicado que se alcancen cifras de desempleo tan altas como las que hemos vivido en la crisis en España.
3. Necesidades básicas de la población cubiertas. El Estado provee aquellos bienes imprescindibles para la supervivencia de los individuos. De esta manera, se garantiza a los ciudadanos cubrir sus necesidades primarias, algo que no siempre ocurre en la economía de mercado.
Los inconvenientes son:

1. ERRORES DE PREVISIÓN: ESCASEZ DE ALGUNOS BIENES Y ABUNDANCIA DE OTROS.
En la película “Un ruso en New York”  el ya fallecido Robin Williams, que vive en la extinta URSS, hace cola en durante horas junto a cientos de personas. Se encuentran esperando ansiosos y parece que el protagonista va a volver a casa con alguna ganga. Robin vuelve a casa excitado porque ha conseguido… varios rollos de papel higiénico. No estoy seguro de si se trata de una exageración, pero hay muchas historias que cuentan casos parecidos a este.
Las agencias de planificación central se equivocaban con frecuencia en sus previsiones y no tenían en cuenta las necesidades reales de la sociedad. A veces se producían por ejemplo más tractores que los que necesitaban los ciudadanos y menos zapatos. Esto es imposible en una economía de mercado con señales a través de los precios (recuerda que en una economía de mercado cuando empezaran a sobrar tractores los precios bajarían, señalando a los productores que deberían dejar de producir. Lo contrario pasaría con los zapatos). La falta de señales (precios que suben o bajan) impide saber las necesidades reales de la sociedad y si, por ejemplo, se producen menos rollos de papel higiénico de los necesarios, las colas pueden ser monstruosas.



2. EXCESIVA BUROCRACIA
La burocracia es básicamente la cantidad de papeles que hay rellenar para tomar una decisión. En ocasiones estos papeles pasan de una persona a otra hasta que definitivamente se aprueba o deniega la decisión (¿Has pedido alguna vez una beca? Piensa los meses que tardan en contestar. Eso es burocracia). En estas economías, el Estado tiene que tomar decisiones sobre los bienes a producir por cientos de miles o millones de empresas para millones de ciudadanos. En estas circunstancias, había que rellenar tanto papeleo que las decisiones se tomaban de manera muy lenta. En ocasiones, se tardaban meses para aprobar una decisión de producir una determinada cantidad de bienes, pero meses tarde las necesidades de la población podrían haber cambiado y esos bienes ya no eran los necesarios.

3. FALTA DE INCENTIVOS PARA LA INNOVACIÓN Y LA EFICIENCIA.
En mi segundo año en el instituto tuvimos un profesor de filosofía que… como llamarlo…. era algo atípico. Lo primero que nos dijo es que  en la primera evaluación sólo aprobarían 5 alumnos, en la segunda 15 y en la última, todos aprobaríamos. Pensando que todo era un truco (ingenuos…) estudiamos como cualquier otra asignatura. La sorpresa llegó con las notas. El primer trimestre, sólo aprobamos 5 que el profesor eligió de manera aleatoria. Después de muchas quejas, el jefe de estudios nos advirtió que esta era su manera de actuar y que, salvo que nos comportáramos realmente mal, todos aprobaríamos con unas notas similares en la 3ª evaluación.
Te puedes imaginar lo que pasó el resto del curso y los 2 cursos posteriores que tuvimos filosofía. Sabedores que daba igual lo que hiciéramos en el examen y en clase, y que nuestra nota iba a ser la misma, nuestro esfuerzo por estudiar y nuestra atención en clase se centró a lo mínimo para cumplir el expediente.
En la economía planificada las empresas no compiten entre sí. El Estado simplemente les fija unos objetivos mínimos que tienen que cumplir, pero hacer los productos mejor o más baratos no tiene ninguna recompensa. No existían incentivos  al esfuerzo, la eficiencia ni para mejorar los productos. Así, la falta de estímulos generó una situación en la que las empresas no se esforzaban por ser competitivas, elaborando productos que no podían venderse en el extranjero por falta de calidad y que conllevaban costes muy altos. De la misma manera los trabajadores tampoco tienen incentivos para realizar mejor su trabajo, ya que saben que ganarán el mismo dinero independientemente a su eficiencia.
Todo ello se tradujo en una acumulación de pérdidas (los bienes eran demasiado caros), asumido por el Estado, que provocó la quiebra del sistema.
4. FALTA DE LIBERTAD INDIVIDUAL.
En estas economías no existe soberanía del consumidor. Es decir, las empresas no producen lo que los consumidores desean. En estas economías, lo habitual era la poca variedad de bienes producidos siempre según lo que el Estado considerara necesario. Es decir, no se tenía en cuenta los gustos o preferencias de los consumidores.
Tampoco existía libertad para trabajar en lo que uno deseaba, ya que a veces la autoridad central tenía otras necesidades. De esta manera, si querías ser profesor pero ya había demasiados, serías forzado a realizar otro trabajo.

Todos estos  inconvenientes acabaron por colapsar la mayoría de países que adoptaron el socialismo puro (economía planificada o comunismo) a partir de 1920. La falta de incentivos  y los grandes errores de previsión acabaron llevando a una sociedad con un alto grado de pobreza.

2 comentarios:

  1. Hola de nuevo. Era socialismo, no comunismo. Y una población con vida digna aun sin lujos podrá ser humilde, más que pobre y, desde luego, nunca mísera.

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  2. Una población así no podrá ser nunca mísera.

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