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7.3 VENTAJAS E INCONVENIENTES DEL SISTEMA DE PLANIFICACIÓN CENTRALIZADA

Acabamos de ver que en la economía planificada el Estado toma absolutamente todas las decisiones buscando el bienestar general.

VENTAJAS

1. Existe una gran igualdad en la distribución de la renta. Puesto que todos los empleados son públicos, el Estado fija un salario parecido para todos ellos (por supuesto, trabajos importantes para la sociedad como médicos o ingenieros ganarán más). Sin embargo, es complicado llegar a una gran riqueza.

2. Altos niveles de empleo. El Estado trata de asegurar un empleo a todos los individuos para asegurarle unos ingresos mínimos. En estas economías planificadas es más complicado que se alcancen cifras de desempleo tan altas como las que hemos vivido en la crisis en España.

3. Necesidades básicas de la población cubiertas. El Estado provee aquellos bienes imprescindibles para la supervivencia de los individuos además de educación y sanidad. De esta manera, se garantiza a los ciudadanos cubrir sus necesidades primarias, algo que no siempre ocurre en la economía de mercado.

INCONVENIENTES

1. ERRORES DE PREVISIÓN: ESCASEZ DE ALGUNOS BIENES Y ABUNDANCIA DE OTROS. En la película “Un ruso en New York” Robin Williams, que vive en la extinta URSS, hace cola en durante horas junto a cientos de personas. Robin vuelve a casa excitado porque ha conseguido varios rollos de papel higiénico. No estoy seguro de si se trata de una exageración, pero hay muchas historias que cuentan casos parecidos a este.

El Estado se equivocaba con frecuencia en sus previsiones y no tenía en cuenta las necesidades reales de la sociedad. A veces se producían por ejemplo más tractores que los se necesitaban y menos zapatos. Esto es imposible en una economía de mercado con señales a través de los precios (una subida de precios es señal para las empresas de que hay que producir más).



2. EXCESIVA BUROCRACIA. La burocracia es la cantidad de papeles que hay rellenar para tomar una decisión. En ocasiones estos papeles pasan de una persona a otra hasta que definitivamente se aprueba o deniega la decisión (¿Has pedido alguna vez una beca? Piensa los meses que tardan en contestar. Eso es burocracia). En estas economías, el Estado tiene que tomar decisiones sobre los bienes a producir por cientos de miles o millones de empresas para millones de ciudadanos. Cuando hay que rellenar tanto papeleo, las decisiones se tomaban de manera muy lenta.

3. FALTA DE INCENTIVOS PARA LA INNOVACIÓN Y LA EFICIENCIA. En mi segundo año en el instituto tuvimos un profesor de filosofía que como llamarlo, era algo atípico. Lo primero que nos dijo es que en la primera evaluación sólo aprobarían 5, en la segunda 15 y en la última, todos. Pensando que todo era un truco (ingenuos) estudiamos como cualquier otra asignatura. La sorpresa llegó con las notas. El primer trimestre, sólo aprobamos 5 que el profesor eligió de manera aleatoria. Después de muchas quejas, el jefe de estudios nos advirtió que esta era su manera de actuar y que, salvo que nos comportáramos realmente mal, todos aprobaríamos con notas similares en la 3ª evaluación. Te puedes imaginar lo que pasó el resto del curso y los 2 cursos posteriores. Sabedores que daba igual lo que hiciéramos en el examen y en clase, y que nuestra nota iba a ser la misma, nuestro esfuerzo por estudiar y nuestra atención en clase se centró a lo mínimo para cumplir el expediente.

En la economía planificada las empresas no compiten entre sí. El Estado simplemente les fija unos objetivos mínimos que tienen que cumplir, pero hacer los productos mejores o más baratos no tiene ninguna recompensa. Así, las empresas no se esforzaban por ser competitivas, elaborando productos que no podían venderse en el extranjero por falta de calidad y que conllevaban costes muy altos. De la misma manera los trabajadores tampoco tienen incentivos para realizar mejor su trabajo, ya que saben que ganarán el mismo dinero independientemente a su eficiencia.

4. FALTA DE LIBERTAD INDIVIDUAL. En estas economías no existe soberanía del consumidor. Es decir, no se tenía en cuenta los gustos o preferencias de los consumidores, que se ven obligados a consumir lo que el Estado decida.

Tampoco existía libertad para trabajar en lo que uno deseaba, ya que a veces la autoridad central tenía otras necesidades. De esta manera, si querías ser profesor, pero ya había demasiados, serías forzado a realizar otro trabajo.


Todos estos inconvenientes acabaron por colapsar la mayoría de países que adoptaron el socialismo puro o economía planificada a partir de 1920. La falta de incentivos y los errores de previsión acabaron llevando a una sociedad con un alto grado de pobreza




2 comentarios:

  1. Hola de nuevo. Era socialismo, no comunismo. Y una población con vida digna aun sin lujos podrá ser humilde, más que pobre y, desde luego, nunca mísera.

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  2. Una población así no podrá ser nunca mísera.

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