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5.3. La financiación a corto plazo



Imagina que Juan y Ana no necesitan medio millón para una máquina, sino que les falta un poco de dinero para pagar las nóminas de este mes y comprar madera para seguir produciendo. Juan y Ana saben que dentro de un mes van a vender muchos de sus productos y por tanto tendrán mucho dinero disponible, sin embargo, no lo tienen hoy para realizar sus pagos del día a día. En este caso no tiene sentido pedir préstamos a devolver a más de un año, sino a devolver en unos pocos días o meses.

Como norma general pedir a más de un año es más caro que pedir a corto plazo. Si le pido a un banco dinero a devolver a 3 años, los intereses serán más altos que a 2 meses. En ocasiones, la empresa necesita dinero y puede devolverlo en poco tiempo. En ese caso, es mejor pedir a corto plazo porque los intereses van a ser menores.

LA FINANCIACIÓN AJENA A CORTO PLAZO, son aquellos fondos que la empresa pide prestados durante un periodo inferior a un año Distinguimos cinco.

 1. Préstamos a corto plazo. Lo primero que pueden hacer Juan y Ana si necesitan dinero a corto plazo es ir al banco. Los préstamos a corto plazo deben ser devueltos en menos de un año junto al pago de unos intereses, que cómo hemos dicho, suelen ser menores al largo plazo. El coste son estos intereses.

2. Créditos bancarios a corto plazo.  Se usa cuando una empresa necesita fondos, pero no sabe la cantidad exacta. Juan y Ana saben que van a necesitar como mucho 20.000 euros para realizar unos pagos durante estos dos meses, pero podría ser algo menos. El banco le pondrá a Juan y Ana una cuenta corriente a su disposición con un límite de 20.000 euros. Cuando Juan y Ana tengan que hacer los pagos podrán ir sacando dinero de esta cuenta corriente. El coste es que la empresa paga intereses por la cantidad usada y por el resto una comisión.  



3. El crédito comercial. Imagina que Juan y Ana compran madera todos los meses por 10.000 euros y que con ello elaboran armarios. En la mayoría de negocios cuando una empresa compra a sus proveedores, no les paga directamente. Lo normal es que se aplace el pago unas semanas para dar la oportunidad a la empresa a recuperar su inversión. Es decir que Juan y Ana compran la madera por 10.000 euros, y con ella hacen armarios que venden por 25.000 euros. En ese momento, Ana y Juan han conseguido el dinero que les permite pagar la madera a los proveedores.  El tiempo que tardamos en pagar a estos proveedores hemos conseguido unos fondos de manera gratuita (al posponer el pago hasta que vendemos el armario). El plazo que suelen dar los proveedores suele ser de 45, 60 o 90 días. Por tanto, no hay coste.

4. El descuento de efectos. Un efecto comercial (parecido a un pagaré), es un documento que establece que una determinada persona se compromete a pagar una cantidad de dinero en una fecha determinada (te PAGARÉ en esta fecha). Imagina que Juan y Ana venden productos por valor de 30.000 euros, y su cliente le da un efecto comercial (como un cheque), que le compromete a pagar en 2 meses. Justo dentro de 2 meses, Juan y Ana irán al banco y cobrarán ese dinero. Pero, y si necesitan el dinero antes ¿no pueden cobrarlo? Pues el banco nos da la opción de adelantarnos los fondos a cambios de unos intereses. Si luego el cliente no paga, el banco nos exigirá el dinero a nosotros. Esos intereses será nuestro coste.

2. El banco adelanta los 30.000 € pero me cobra intereses
 
5. Factoring. Imagina que Juan y Ana tienen muchos clientes que le han comprado madera pero que les van a pagar dentro de unos meses. Resulta que un cliente les pagará 60.000 euros en 6 meses, otro les pagará 50.000 euros en 1 año, y otro 30.000 en 3 meses. Ahora Juan y Ana necesitan 100.000 euros y no tienen esa cantidad. Sin embargo, vemos que tienen 3 clientes que le deben 140.000 euros en total.

El factoring consiste en vender los derechos de cobro de la empresa a otra denominada “factor”. Esta empresa nos paga un importe menor al total de la deuda en concepto de intereses y de posible riesgo de impago. La empresa de factoring puede ofrecer pagarnos 120.000 € y nos compra el derecho de cobro de 140.000 €.  La ventaja es que en caso de que algún cliente no pague, será la empresa de factoring quien pierda dinero. El coste es que como la empresa factor corre un riesgo, me va a cobrar bastantes intereses.



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