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Mi experiencia en la preparación de oposiciones


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Mi historia con las oposiciones es una montaña rusa de emociones con la que seguro que muchos opositores se sienten identificados en varias de las fases. He dividido la historia en varios capítulos coincidiendo con cada año de oposición. Al final de esta entrada te dejo enlaces a todos estos capítulos desarrollados de manera extensa, pero si no tienes tiempo (o ganas) de leer tanto, en esta entrada hago un pequeño resumen.

Oposiciones de 2006

Cuando empecé a estudiar para mis primeras oposiciones de secundaria en la especialidad de economía, tenía apenas 22 años y estaba lleno de energía. Como otros muchos, me apunté a una academia que me entregaba los temas sin mas instrucciones que tener que estudiarlos. En esa convocatoria solo se sorteaban dos temas, por lo que mi objetivo fue estudiar el mayor número posible, para así no dejar nada a la suerte. 

Después de muchos meses de duro trabajo tenía memorizados al pie de la letra 67 temas (como lo oyes), al tiempo que dominaba toda la parte práctica. ¿Y la programación? Ni siquiera la tocamos, ya que la academia pensaba que no tenía sentido dedicar tiempo a esa parte antes de acabar el primer examen, puesto que este era eliminatorio.

Cuando llegó el momento del examen de oposición, elegí uno de los temas que salieron y escribí 20 caras sin parar durante dos horas, desarrollándolo “perfecto” sin faltar una coma del tema que me habían entregado en la academia. Cuando salieron las notas casi me caigo de espaldas. Mi tema escrito ni siquiera llegó a un 3 sobre 10 de nota, lo que automáticamente me eliminaba del proceso. 

Después de haberme matado a estudiar mañana y tarde durante muchísimos meses, de seguir todos los pasos marcados, y desarrollar un tema con todo lujo de pelos y señales, mi nota fue una de las peores del tribunal. Me quedé devastado, no solo por el suspenso, sino porque en ese momento, me fue imposible descubrir donde estaba el error. Así que solo quedaba la opción de mirar hacia delante.

Oposiciones de 2008

Volví a la carga con la misma energía. Las oposiciones de 2008 presentaban un cambio de formato, ya que en esa oposición tendrías que desarrollar un tema dentro de un sorteo de 5 posibles (en lugar de dos), se eliminaba la parte práctica, y la parte de la programación se convertía en obligatoria para todo el mundo.

Volqué toda mi atención en memorizar los temas escritos que ya tenía de mi academia de la oposición de 2006 (primer error). Me volví a matar a estudiar mañana y tarde hasta que tenía estudiados 52 temas de 71 (en un sorteo de 5 bolas, 52 temas de 71 te dan una posibilidad del 99,9% de que te caiga uno que te sabes). Para la parte de la programación y la unidad, tuve una gran ayuda de un amigo que ya era profesor de economía, ya que unos 3 años después de empezar en el mundo de las oposiciones, todavía no tenía ni idea de cómo elaborar una programación. Mi amigo desarrolló, prácticamente él solo, todo el documento mientras que me explicaba cómo lo hacía (segundo error).

Además, novato como era, no le di importancia al momento de la defensa, pensando que lo importante era que el documento estuviera bien elaborado. Pero en la práctica, el tribunal apenas lee tu documento y pone los cinco sentidos en lo que tienes que decir durante una hora. Muchos creen que son muy buenos hablando en público y que esa hora la sabrán manejar sin problemas (eso pensé yo). Pero la realidad es que la mayoría de opositores no tienen muy claro que hay que decir en esa hora o que hay que escribir en la pizarra, lo que se acaba pagando en la nota.  Ignorante de que en la defensa hay que saber  al dedillo qué se dice y cómo se dice, no me puse a practicar defensas hasta 10 días antes del examen de esa parte (tercer error).

Yo no lo sabía, pero había cometido tres de los errores más grandes que puede cometer un opositor:

1. Estudiar de memoria el tema que te da una academia o preparador.

2. No desarrollar tu propia programación y unidades didácticas.

3. No ensayar las defensas durante meses.

Al llegar el examen, volví a desarrollar el tema escrito “perfecto”, sin faltar una coma del tema de mi academia. Al realizar la defensa de la programación salí muy contento, ya que no se me había olvidado tocar ningún punto. Sin embargo, inconsciente de que las oposiciones no se preparaban así, el resultado volvió a ser el mismo: 4,93, Suspenso. Sabiendo lo que sé hoy, yo me he hubiera puesto una nota peor aún de la que obtuve.

Oposiciones de 2010

Cuando ya tenía abandonada la causa, y fruto de la casualidad, encontré un preparador que me abrió los ojos de todos los errores que había cometido. Me habló de la clave de toda la oposición: la diferenciación. 

Durante meses me guio en todo el proceso de cómo conseguir que mis temas escritos y mis defensas fueron diferentes y mejores que los de los demás. Desde el principio teníamos que desarrollar los temas en formato examen y entregárselos para la corrección. Sus correcciones eran tan minuciosas que ocupaban varios folios, en donde no solo te desgranaba todo aquello que estabas haciendo mal, sino que te ayudaba a diferenciar el tema. También desde el principio tendríamos que hacer defensas de la parte didáctica, donde cada frase, cada gesto y cada explicación en la pizarra estaban profundamente ensayados. Me costó al menos 6 meses entender lo que me pedía, pero cuando lo hice, comprendí que los temas y las defensas debían ser realizados de manera muy diferente a como hacen el resto de preparadores. Encontrar a mi preparador fue una bendición por todo lo que aprendí de él.

Al llegar al examen, las 8 personas que nos preparamos con él, íbamos con un nivel como nunca antes habíamos tenido. Ya no teníamos el tema de una academia o preparador que habíamos memorizado, sino que cada uno de nosotros teníamos nuestro propio tema diferenciado en base a las múltiples sugerencias y correcciones de nuestro preparador. Las defensas habían sido ensayadas y corregidas durante meses, hasta el punto en el que no se dejaba ni un atisbo a la improvisación. Comparado con esto, lo que yo mismo había hecho en 2008 parecía un chiste, no era de extrañar las notas que había obtenido.

Cuando salieron las notas, obtuve un 8,91 en el tema escrito y un 9,74 y 9,86 en la programación y en la unidad didáctica, lo que me permitía obtener la plaza. No cabía duda que el sistema de diferenciación resultaba la clave de las oposiciones. De nuestro grupo, 6 de 8 personas obtuvimos la plaza (los dos restantes se quedaron a centésimas y la obtuvieron en la siguiente convocatoria). El resultado fue especialmente abrumador en la parte de las defensas donde las notas fueron 9,8; 9,7; 9,6; 9,5; 9,4; 9,4 y 9,2. Es decir, que la mínima nota conseguida con este sistema fue un 9,2.

Oposiciones 2012 y 2014

En 2012 y 2014 las oposiciones fueron congeladas, algo que aproveché para seguir mejorando todos los aspectos relacionados con la diferenciación. 

Oposiciones 2016

En 2015, mi prima Consu y mi amigo Alejandro me pidieron ayuda para que les preparase para conseguir una plaza en las oposiciones de economía de 2016. Conseguir las dos plazas suponía todo un desafío siendo la primera vez que preparaba, ya que había varios condicionantes. Por un lado, ninguno de los dos se había presentado antes y no tenían mucho baremo. Por otro lado, mi prima vivía en Albacete, por lo que la preparación debía ser online, mientras, Alejandro residía en Cádiz al igual que yo, por lo que la preparación podía ser presencial. 

Mi idea fue prepararlos de la manera en la que mi preparador lo había hecho conmigo en 2010. Les di un temario base y empezamos con todas las claves de la diferenciación. Tenían un calendario de exámenes que debían cumplir y entregarme. A partir de ahí, recibían mis correcciones y todas las sugerencias de diferenciación (que también podían llegar a varios folios de longitud), donde íbamos párrafo por párrafo analizando todos los detalles. Fue un trabajo duro y a ambos les costó, sobre todo porque coger todas las claves que te permitan hacer temas excelentes no es algo que se consigue de la noche a la mañana.  Después de muchísimos meses de continua mejora, ambos llegaron a conseguir temas que sobresaldrían del resto.

Hicimos lo mismo con la parte de la programación. Empezamos con las defensas con muchos meses de antelación. Aquí teníamos el problema que mientras Consu era un manojo de nervios, Alejandro era demasiado tranquilo y a veces inexpresivo. Para solucionarlo, empecé a grabarles en vídeo para poder enseñarles exactamente aquello que debían mejorar. Por este motivo, la clave es empezar con mucho tiempo de antelación, a lo largo de las defensas van saliendo muchos baches, y poder esquivarlos lleva su proceso. De lo contrario, todos los baches aparecen el día de la defensa de la oposición, lo que suele acabar en un accidente mortal. La mayoría de opositores no lo saben, pero aquellos que empiezan tarde prácticamente se han condenado al suspenso.

Ambos llegaron listos al día del examen, con temas perfectamente diferenciados después de meses de correcciones. Cuando salieron las notas de los temas escritos, obtuvieron un 9,2 y 7,8, y se confirmó lo que ya había comprobado en las anteriores oposiciones. La diferenciación siempre es la clave.

El trabajo todavía no estaba hecho. Debido a su poco baremo, con esa nota no sería suficiente para obtener la plaza. Si uno tiene un baremo bajo, siempre necesita ser el mejor de su tribunal en la programación si desea obtener la plaza. Emplee muchísimos meses en intentar mejorar todo lo aprendido de mi preparador, en estudiar y aplicar todos los nuevos aspectos de la LOMCE y en ensayar con ellos toda la puesta en escena y desarrollo de la pizarra. Así que cuando llegó el momento, sabía que nadie podría igualar a Alejandro y Consu.

Los dos fueron los primeros de sus tribunales con un 8,5 y 8,3 y se llevaron la plaza. Recuerdo que se me quedó la espinita de no llegar al máximo nivel que habíamos conseguido todos mis compañeros y yo en 2010, donde pilotados por mi preparador, la mínima nota había sido un 9,2. Pero también era cierto, que debido al cambio de ley las notas fueron más bajas que años anteriores.

Oposiciones 2018.

Para las oposiciones de 2018, Marina y Myriam acudieron a mí para que intentara repetir el éxito de la convocatoria anterior. Ambas tenían todavía menos baremo (solo 3,5 y 2,5), por lo que la plaza se hacía muy cuesta arriba. Si queríamos tener éxito, necesitaríamos un tema escrito por encima de 8 y una defensa de programación y unidad con dos notas cercanas al 10. 

Las dificultades con ellas se centraban en principalmente dos aspectos: se agobiaban con mucha facilidad y, como diría Marina, “tenían memoria de pez”. Todo ello hacía que el desafío fuera aún mayor. Les entregué como siempre el temario base, que, al ser la 3ª versión actualizada y mejorada, tenía ya un nivel muy por encima del temario que yo mismo había desarrollado en 2010. Comenzamos con la personalización de los temas, la cual costó muchos meses controlar. Sin embargo, mi experiencia de la oposición anterior fue clave para conseguirlo con éxito. Empleamos horas en analizar las correcciones necesarias para cada tema, pero de nuevo, tras mucho trabajo, llegaron a conseguir temas totalmente personalizados y diferentes, listos para destacar el día del examen.

A mitad de la preparación se unió David, un amigo que me pidió ayuda, en especial para la parte de la programación, donde de nuevo, al tener poco baremo, necesitaría una nota cercana a 10. Lo uní a Marina y Myriam que ya llevaban meses preparando las defensas y tenían un elevado dominio. Aprendí mucho de la oposición de 2016, y sabía que, si queríamos sacar una nota cercana al 10 tendríamos que enamorar al tribunal, por lo que necesitaríamos tener estudiado y ensayado cada tono de voz, cada pausa, y cada relación en la pizarra. Mi obsesión en esta parte era mejorar todos los detalles que podríamos haber obviado con la LOMCE (que ya estaba implantada al 100%) y añadir nuevos aspectos diferenciadores a nivel desarrollo en la pizarra.

Cuando llegó el examen, volvimos a demostrar como el secreto de la personalización marcaba las diferencias en el tema escrito. Las notas fueron 9,5; 8,5; 7,5. De nuevo, con un baremo bajo, no sería suficiente, y necesitaríamos una nota elevadísima en la parte de la programación. Esta vez estaba todavía más confiado que en 2016. Tras más de 10 años de experiencia trabajando la diferenciación, podía ver el excelente trabajo de Marina, Myriam y David. La puesta en escena y el desarrollo de la pizarra era mejor que nunca. Habíamos pasado muchísimos meses ensayando y corrigiendo hasta el más mínimo detalle, y no me cabía ninguna duda de que nadie podría superarlos.

Cuando llegó el momento de la defensa se comprobó el excelente trabajo realizado. Las notas medias de la programación y de la unidad didáctica: 9,6; 9,5 y 9,5 y los tres fueron los primeros de su tribunal. Los 3 obtuvieron la plaza. 

Oposiciones 2021

Debido al éxito cosechado en convocatoria anteriores, donde todas las personas que había preparado habían obtenido la plaza sin apenas baremo, decidí que podía preparar a un mayor número de opositores y enseñarles lo que había aprendido en las últimas oposiciones. Después de mejorar el temario por cuarta vez, repetí el proceso de personalización de los temas. Es increíble lo que se aprende con cada convocatoria. En 2016 apliqué una serie de mejoras al temario de 2010, pero esas mejoras ya no servían en 2020 debido a la evolución en los métodos de correcciones de los tribunales. Parece sorprendente, pero todos los cambios que habrá en 2023 (nueva ley, nuevo sistema de acceso), hacen que lo aplicado en 2021 quede obsoleto en 2023. La mejora continua siempre es la clave.

Para mí el desafío de este año fue tratar con opositores que no empezaban de cero, sino que ya tenían experiencia de otras oposiciones. Siempre es mucho más fácil preparar a alguien que viene con un lienzo en blanco y sin ideas preconcebidas de cómo deber ser la preparación. Además, algunos opositores que empezaban conmigo pensaban que, por haber aprobado en 2018, tendrían la mayoría del trabajo hecho. Pronto se dieron cuenta de todos los ajustes que hay que hacer de una convocatoria a otra, y cómo la carga de trabajo lejos de reducirse iba a aumentar.

A muchas personas les costó ajustarse, pero con un gran trabajo y después de muchísimas correcciones, consiguieron llegar a un nivel de diferenciación realmente elevado. Con todo lo aprendido en los últimos 15 años, puedo asegurar que los temas a los que llegaron este grupo de opositores, alcanzó un mayor nivel de excelencia que los que habíamos llegado en convocatorias anteriores. Respecto a la programación, volvimos a repetir el proceso, donde empezar con tiempo y practicar la defensa hasta la saciedad siempre es la clave. 

Además, en este año también dos amigos me pidieron ayuda para preparar las oposiciones de ADE en FP, algo a lo que siempre había tenido ganas (de hecho, la primera carrera que saqué fue ADE, ya que economía llegaría después). Puesto que ya tenía los conocimientos teóricos, seguí la misma estrategia que había seguido en economía y ambos sacaron la plaza. Fue fantástico comprobar que las claves de secundaria también se podrían aplicar con éxito a FP.

La cantidad final de plazas obtenidas fue realmente abrumadora y muy por encima de las expectativas que me había marcado antes de empezar. Me sorprendió gratamente las elevadas notas de los temas escritos (excepto alguna espinita que se me quedó clavada). Se volvió a confirmar que aquellos que dedicaron más horas a la diferenciación de los temas y a las defensas, fueron los que obtuvieron la nota más alta. Nada pasa por casualidad.

Y aquí te dejo los enlaces por si quieres saber con más detalle todo lo que ocurrió en cada una de estas oposiciones.

 


LA PREPARACIÓN PARA UNAS OPOSICIONES DE SECUNDARIA Y FP


Mi experiencia en la preparación de oposiciones (resumen)


- Prólogo - Believer

- La decepción de 2006 - Only human

- El fracaso de 2008. -19 días y 500 noches después

- El caballero blanco de 2010- Oh ángel sent from up above.

- La semilla de 2012 - Moving. 

- Los experimentos de 2014 - Es mentira

- La prueba beta de 2016. - Whatever it takes

- El último gran héroe de 2018. - Eso que tú me das

- La prueba de fuego de 2021 - A contracorriente

- La mentalidad sublime de 2023. (en curso)


CONSEJOS PARA AFRONTAR UNAS OPOSICIONES DE SECUNDARIA Y FP 

- Consejo 1: busca un buen preparador

- Consejo 2: gestiona tu tiempo

- Consejo 3: adáptate al sistema

- Consejo 4: ponte dificultades

- Consejo 5: no te creas todo lo que oyes

- Consejo 6: Sé diferente (próximamente)

- Consejo 7: Afila el hacha (próximamente)


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