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Consejo 3 oposiciones 2024-2025. Adáptate al sistema


En 2018 un amigo me llamó para pedirme el favor de que echara un vistazo a la programación didáctica de una amiga suya que había suspendido la defensa por la especialidad de inglés en las oposiciones de ese año. La idea era que le explicara por qué había suspendido y le indicara qué aspectos podría mejorar de cara a la siguiente oposición.

 

Cuando la chica me llamó, se pasó 30 minutos hablando de lo injustas que eran las oposiciones, y que no servían para medir lo buena profesora que ella iba a ser. Luego pasó otros 20 minutos explicando que ella sabía muchísimo más inglés que el tribunal, a los cuáles calificó como mediocres. Cuando por fin terminó, le comenté que toda programación didáctica tenía una serie de elementos imprescindibles que había que incluir. Luego le añadí que, además, la defensa era mucho más que enumerar los elementos, sino que la puesta en escena era importante.

 

Apenas me escuchó, para continuar otros 10 minutos diciéndome que iba a reclamar a la justicia y que iba a ganar su plaza por esta vía. Le comenté que era imposible que esta reclamación llegara a ningún sitio, y que debía centrarse en los aspectos que seguro había hecho mal para suspender. Puesto que, al fin y al cabo, esta chica me había llamado en busca de ayuda, le sugerí que me enviara su programación, porque podría detectar algunos errores y darles muchísimas sugerencias de diferenciación.

 

Me contestó que ella no tenía que enviar la programación a nadie, ya que sus conocimientos estaban por encima de los del tribunal y que estaba tranquila de que la justicia le daría su plaza. Después de más de una hora despotricando del todo sistema de oposiciones y de no querer oír ni una de mis sugerencias, no tuve muy claro para que me llamó. Por supuesto que su reclamación no llegó a ninguna parte y, como no podía ser de otra manera, tampoco obtuvo su plaza en 2021 (ni en 2023).

 

La mayoría de opositores se quejan de lo injusto que es el sistema de oposiciones. Por un lado, no hay un temario oficial, de manera que no hay forma de saber qué contenidos son o no son imprescindibles. Por otro lado, los correctores de los tribunales son profesores funcionarios que no han sido formados para realizar este tipo de correcciones. A estos factores hay que añadir que estos miembros del tribunal muchas veces tienen que corregir 100 exámenes en apenas 4 o 5 días y acaban exhaustos. Todo ello contribuye a que la corrección no sea una ciencia exacta y, por tanto, influye un cierto grado de subjetividad. Todo lo explicado para los temas se aplica igualmente en las defensas de la programación didáctica.

 

Sin embargo, si has consultado mi experiencia de las oposiciones, podrás ver como de mi grupo de preparación de 8 personas, la mínima nota que obtuvimos en 2010 fue un 9,2. También puedes ver como es algo que se ha ido repitiendo con las personas que he preparado en economía y ADE en los últimos años.

 

Entonces, si admitimos que hay cierto de grado de subjetividad ¿cómo se explica el éxito de un grupo tan elevado de personas que siguen un mismo método?  Porque el hecho de que el sistema sea más o menos justo no es aquí lo importante. Lo importante es que hay gente que sabe adaptarse al sistema. 


Ojo, que no estoy diciendo que si consideramos que el sistema es injusto no haya que hacer nada al respecto. Las protestas organizadas pueden conseguir grandes cambios. Pero mientras llegan esos cambios (llevamos décadas esperando), debemos hacer todo lo que está en nuestra mano para ser los mejores en el sistema actual.

 

Para poder adaptarte al sistema hay una serie de pautas imprescindibles que debes seguir.

 

1. Abre los ojos: no todo es subjetivo


Hay aspectos en la vida que son subjetivos, como por ejemplo el sabor en un plato de cocina. Hay personas a las que le puede gustar más la carne y a otros el pescado. Dentro del pescado a algunos les gusta más el atún o el salmón. Para mí, mi plato favorito es la paella.  Encontrar una buena paella no es fácil, el sabor de las mismas puede cambiar mucho dependiendo de la forma de elaboración de cada restaurante o de la materia prima que usemos. También es cierto que hay personas a las que les gusta más un tipo de paella (mi favorita es la de marisco).  Por otro lado, el sabor de las paellas puede llegar a ser diferente incluso dentro del mismo restaurante usando la misma materia prima, ya que hay días en donde la paella sale mejor. Y luego está el factor de la degustación, puede que todos vayamos a un restaurante a comer la misma paella y para unos sea mejor que para otros. 

 

Con todo lo expuesto hasta ahora, no hay duda de que, si vamos a un restaurante a poner una nota a una paella, habría cierto grado de subjetivismo (pondríamos notas diferentes dependiendo del día o de la persona). Pues bien, debido a mi pasión por este plato, durante años he intentado perfeccionar su elaboración con resultados dispares (a veces sale mejor que otras). Sin embargo, no importa cuando mi madre haga una paella, que el resultado es excelso. Da igual el día, cualquiera que haya probado la paella de mi madre dirá que siempre sabe mejor que la mía, sin excepción. 

 

Si seguimos con las comparaciones, nunca he probado la paella de Ferrá Adriá (calificado varios años como mejor chef del mundo), y la verdad que no me hace falta hacerlo para saber que si cualquiera de las personas que lee esto prueba su paella y luego la mía, coincidirá en que la suya es mejor. Es decir, siendo el gusto un sentido subjetivo y por lo tanto también la calificación de una paella, todo el mundo coincidirá en que la paella de Ferrá Adriá y la de mi madre, son mejores que la mía. La calificación de la paella tiene un cierto grado de subjetividad, decidir que Ferrá Adriá y mi madre son mejores cocineros que yo, ya no tanto.

 

La gente cree erróneamente que la calificación de los tribunales es una especie de lotería llena de subjetivismo, y que los tribunales deciden una nota de 2, de 5 o de 8, por poco más de azar. Sin embargo, si has leído los experimentos de 2014, verías como puede comprobar que hay varios aspectos que ayudan a que los tribunales califiquen mejor los temas y las programaciones que incluyen ciertos aspectos. 

 

En 2018 una chica me llamó frustrada porque no entendía por qué había obtenido un 5 de nota en las dos últimas oposiciones. Esta chica se había presentado en el mismo tribunal que mi prima en 2018, y había hecho el mismo tema. Mi prima había sacado un 9,2 y yo tenía a papel el tema que había hecho como simulacro, así que le pedí a esta chica que tratara de reproducir el tema tal y como lo había hecho el día de la oposición. Cuando acabó, le enseñé el tema de mi prima y casi se cae de espaldas. Pudo comprobar que ambos temas estaban a varios años luz de distancia. 

 

Así, cuando empecé a preparar a un mayor número de opositores para 2021, me di cuenta que lo primero que necesitaba era que entendieran que hacer un buen tema no es una cuestión de suerte. Sin darles más información les envié el tema de mi prima y el de esta chica y les pregunté cuál les parecía mejor. El 100% (sin excepción) coincidió que el tema de mi prima era mucho mejor y que merecería obtener varios puntos más (como de hecho también lo decidieron los 5 miembros de su tribunal). 

 

La otra chica acabó consiguiendo la plaza en 2021 por qué entendió que algo tenía que haber mal en sus temas para sacar dos 5 de manera consecutiva y buscó poner un remedio a ello. En ningún momento se puso a pensar en complots, ni culpó al sistema de oposiciones, ni a los miembros del tribunal. Aceptó que había gente a la que estaban valorando mejor y buscó cuáles eran las razones de ello. 

 

No se puede ver con los ojos cerrados, pensando que todo depende de la suerte, o de la injusticia del tribunal o del sistema. Todo esto es igual de aplicable para temas que para defensas de programación o unidad. Hay temas y programaciones que siempre serán mejor que otros, de la misma manera que la paella de Ferrá Adriá siempre será mejor que la mía. 

 

Abrir los ojos es el primer paso para poder ver.

 

2. Hay que controlar los ítems que va a valorar el tribunal

 

Hace muchos años no había manera de saber que era lo que iban a valorar los tribunales en las diferentes pruebas, y solo aquellos que habían sido llamados para corregir poseían esa valiosa información. Sin embargo, desde hace ya unas cuantas convocatorias, la gran mayoría de Comunidades Autónomas hacen públicos los ítems de valoración de las diferentes pruebas.

 

Todos estos ítems son todos los aspectos que te van a valorar como opositor y conocerlos es el primer paso para llegar a una buena nota. Obviar alguno o varios de estos ítems te penalizará, y supondrá una reducción inmediata de tu calificación. Tu obligación es tener en cuenta todos estos ítems y asegurarte que todo aquello que vayas elaborar (temas, programación, unidades etc.), cumpla con todos estos elementos. De hecho, una de las claves del tema de 9,2 de mi prima Consu, es que había tenido en cuenta todos y cada uno de estos ítems.

 

3. Dale al tribunal lo que quiere

 

Hace unos años viajé por el amazonas con mis amigos y fuimos a pescar pirañas. Nos preguntamos qué sería mejor utilizar como cebo. A mí personalmente me encanta el aguacate, pero por alguna razón, las pirañas prefieren cangrejos o peces vivos. ¿Qué piensas que fue lo que usé como cebo? ¿Usé el aguacate porque para mí es el alimento más rico del mundo? Lo cierto es que no. Lo que hice fue utilizar aquello que les gusta más a las pirañas. 

 

Lo que le ocurrió a la chica de la historia del principio, es que se centró en hacer las diferentes pruebas de la manera que ella creía que debían realizarse. En ningún momento estaba interesada en conocer qué aspectos puede valorar el tribunal. Incluso después de suspender, ella solo esta interesada en hablar de lo que ella consideraba que era lo correcto.

 

La oposición no es el lugar en el que vas reinventar el mundo de la educación. La oposición es un teatro en el que el tribunal espera que toques ciertos puntos imprescindibles para cada tema, supuesto práctico o defensa de programación. Por ejemplo, en la última convocatoria, una amiga mía que fue tribunal me contó que un opositor explicó en su defensa que el no creía en las programaciones, y que cuando diera clase, iría improvisando sobre la marcha. Al llegar al momento en que tenía que explicar la temporalización (un punto imprescindible) dijo que esto no era importante, porque como ya había explicado, a él le gustaba improvisar. Lamentablemente, esto no es lo que quiere un tribunal de oposición, y esta persona suspendió estrepitosamente, no si antes acusar a lo miembros del tribunal de tener un complot contra él (sí, la gente habla de complots).

 

Otro chico que preparé en 2021, me dijo que para 2018 diseñó un sistema de evaluación completamente revolucionario. Cuando acabó, los miembros del tribunal le dijeron que ese sistema era totalmente irreal y que no se adecuaba a lo que se hacía en las aulas. El chico les intentó convencer de que él tenía razón y los demás estaban equivocados. Utilizando el símil de la introducción, les intentaba convencer de que el aguacate era lo más rico, cuando los miembros del tribunal en realidad estaban pidiendo cangrejos. Este chico suspendió en 2018. En 2021, ya bajo mi preparación, aplicó los consejos de la evaluación con los estándares de aprendizaje de la manera que los tribunales veían más lógica, y acabó consiguiendo la plaza. 

 

Es imprescindible adaptarse a lo que quiere el tribunal en una oposición. Mi consejo aquí es de lo más básico: no hagas las cosas como tú crees que deberían ser, sino como el tribunal quiere que se hagan.  Pregúntate ¿qué quiere el tribunal? Ya sé lo que estás pensando – Y yo cómo sé lo que los tribunales quieren en las oposiciones… Por supuesto que aquí un buen preparador con experiencia es imprescindible para que te guíe en el camino (recuerda el consejo 1), pero hay algunos aspectos que podemos deducir con sentido común. Como por supuesto tú esperas algo más de mí (que para eso te tragas estos rollos), en los próximos meses yo iré añadiendo entradas para ayudarte como guía de los aspectos que más suelen valorar los tribunales.

 

4. Hay que ajustarse al nivel del tribunal.

 

Los miembros del tribunal son profesores funcionarios de institutos que imparten en secundaria, bachillerato o FP. Al igual que en los opositores, hay profesores que pueden tener un mayor o menor nivel en cuanto a los contenidos a corregir, pero no suele haber diferencias abismales. Lo primero que hay que entender es que la mayoría de profesores tienen un gran nivel de conocimientos, ya que todos han obtenido una carrera y pasado una oposición. Pero también es cierto que no somos una eminencia en nuestro campo (salvo alguna excepción).

 

Es importante ajustarse al nivel de conocimientos del tribunal (tanto en los temas como la programación). Si explicamos algo con un nivel propio de la ESO, el tribunal nos va a penalizar, porque van a saber rápidamente que se requiere mayor nivel de profundización. Tampoco debemos pasarnos por la otra vía. La oposición tampoco es el lugar para explicar nuestra tesis doctoral, ya que el tribunal puede tener dificultad para seguirnos.  

 

Por lo tanto, el nivel que debemos utilizar es el máximo posible que esté al alcance del tribunal. Tal vez la chica de la historia inicial era una auténtica eminencia de la filología inglesa (al menos, eso pensaba ella) y tal vez los profesores del tribunal no le llegaran a la suela de los zapatos (ella también lo pensaba). Pero su enfoque a lo único que la llevó fue al suspenso. 

 

El nivel de los contenidos debe ser alto, pero siempre hasta un cierto límite. Hay que saber adaptarse.

 

5. Las formas importan

 

En 2019 me escribió un chico que quería ayuda con la oposición y me comprometí a ayudarle. Le dije que hiciera un examen de oposición a puño y letra y me lo diera para corregirlo. Cuando lo vi casi me caigo de espaldas. Su letra, orden o limpieza eran lo peor que jamás había visto. Apenas leí el examen porque poco importaba lo que hubiera escrito. Con ese aspecto no habría ni una sola posibilidad de que el tribunal le aprobara, ni siquiera con un mísero 5. 

 

Cuando hablé con él fui muy directo. Le dije que ese formato no era aceptable para un futuro profesor de secundaria y que en esa tesitura daba igual lo que hubiera escrito, al tiempo que le di una serie de instrucciones de aspectos a mejorar. A este chico no le gustó lo que oyó por mi parte y nunca más supe nada de él (literalmente duró un día). No tengo ni idea si acudió a alguien para que le preparara, pero en 2021 miré las notas y comprobé que sacó un 0,5 en el examen escrito. Pues sí, las formas importan. 

 

Tal vez has pasado con éxito por la universidad con una letra horrible y no poniendo ninguna atención al orden y la limpieza en los exámenes. Puede que hayas sido bien valorado en trabajos sin poner ninguna atención a su formato digital, la combinación de colores o las imágenes. Pero esto es una oposición, y aquí las formas importan.

 

De nuevo tu puedes pensar que todo esto es una tontería, que el fondo es siempre más importante que la forma, y que si el contenido está bien, poco debería importar lo demás. Pero si volvemos al punto 3, poco importa lo que tú pienses. Lo importante es lo que quiere el tribunal.  El tribunal pasa entre 8 y 10 horas al día (en verano y con calor) corrigiendo exámenes y si lo que se encuentra delante le dificulta la lectura, no va a ser precisamente bien recibido. Hay que facilitarte la vida al tribunal, y cuanto más claro y agradables para los ojos sean los temas y la programación que elaboremos, más atención pondrán a la hora de corregirnos y más posibilidades habrá de que lo hagan positivamente.

 

Para acabar, me preguntan mucho sobre si me parece justo este sistema de oposiciones para elegir al profesorado. Este verano me vi en medio de una conversación de una persona le decía a otra que las pruebas de FP eran mucho más justas que las de secundaria a la hora de elegir a los profesores. Como sabían que yo había preparado a personas de economía (secundaria) y ADE (FP), me preguntaron que opinaba yo al respecto. Les contesté que en realidad nunca me he parado a pensar sobre si el sistema es justo o no y francamente no entiendo a la gente que gasta su energía discutiendo una y otra vez sobre ello. A lo que dedico mi energía es a saber adaptarme al sistema.



LA PREPARACIÓN PARA UNAS OPOSICIONES DE SECUNDARIA Y FP


Mi experiencia en la preparación de oposiciones (resumen)


- Prólogo - Believer

- La decepción de 2006 - Only human

- El fracaso de 2008. -19 días y 500 noches después

- El caballero blanco de 2010- Oh ángel sent from up above.

- La semilla de 2012 - Moving. 

- Los experimentos de 2014 - Es mentira

- La prueba beta de 2016. - Whatever it takes

- El último gran héroe de 2018. - Eso que tú me das

- La prueba de fuego de 2021 - A contracorriente

- La mentalidad sublime de 2023. (próximamente)

- El factor Elena de 2024 (próximamente)

- El truco final de 2025 (en curso)


CONSEJOS PARA AFRONTAR UNAS OPOSICIONES DE SECUNDARIA Y FP 

- Consejo 1: busca un buen preparador

- Consejo 2: gestiona tu tiempo

- Consejo 3: adáptate al sistema

- Consejo 4: ponte dificultades

- Consejo 5: no te creas todo lo que oyes

- Consejo 6: Sé diferente (próximamente)

- Consejo 7: Afila el hacha (próximamente)


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